Lo que importa en la práctica del Yoga no es sólo lo que se hace, sino por sobretodo, cómo se hace; la disponibilidad a la experiencia es esencial para poder encontrar la unidad
Esta disciplina de cuerpo – mente nos enseña a mirarnos de manera más sutil y honesta. Nos ayuda a poner foco donde hay distracción y consciencia donde no la hay.
Así, aparecen en nuestra experiencia la respiración, las sensaciones del cuerpo, las distracciones de la mente y todo lo que ocurre mientras se realizan diferentes posturas.
Estas posturas (asanas) unidas por movimientos fluidos y dinámicos (vinyasa), restauran, vitalizan y purifican el organismo, aportando grandes beneficios para la salud, generando calma mental que se traduce en una mayor consciencia y equilibrio interior.
Horarios:
Martes y jueves de 9:00 a 10:30 hrs. guía María Elena Pulido
Modalidad:
Presencial
Valor:
Mensual: 1 vez por semana: $50.000 2 veces por semana: $65.000
Anual: $540.000 / de marzo a enero 2 veces por semana
Cada clase comienza con una pausa atenta para entrar en contacto con uno mismo. Seguimos con la práctica de asanas centradas en desarrollar flexibilidad y fuerza, además de equilibrio y foco.La clase finaliza con una relajación (savasana) y con una meditación final.
No se necesita un estado físico en particular_ simplemente se requiere ir desarrollando consciencia de nuestro cuerpo y sus limitaciones. Si hay alguna lesión es importante preguntar al médico tratante y avisar a la instructora.
Horarios:
Martes y jueves de 9:00 a 10:30 hrs. guía María Elena Pulido
Modalidad:
Presencial
Valor:
Mensual: 1 vez por semana: $50.000 2 veces por semana: $65.000
Anual: $540.000 / de marzo a enero 2 veces por semana
Yoga comienza cuando tomamos nuestra primera inhalación. Yoga termina cuando soltamos nuestra última exhalación
Suscríbete a nuestra Newsletter
para recibir todas nuestras novedades.
No hemos podido validar su suscripción.
Ya casi estás suscrito/a. Solo falta que vayas a tu correo y nos confirmes tu dirección pinchando el botón adjunto
Llegué a un lugar donde aprendí que existía un silencio en mí, un silencio que no estaba vacío, que nunca lo estuvo.
En Asia me enseñaron a escucharlo y a comprender que las respuestas siempre estuvieron dentro de mí.
Desde entonces, no hay forma de volver a ver el mundo desde la misma perspectiva.
El programa MBSR, superó con creces mis expectativas. No tenía un objetivo específico al iniciar, por referencias de personas cercanas, sabía que sería beneficioso. Bastantes áreas de mi vida estaban en piloto automático, pero no me daba cuenta. Quiero seguir indagando en esa dirección.
Conocí el centro Asia 2020 porque me inscribí en un taller de Mindfulness de Manejo del estrés. como sugerencia de la psicóloga con quien tenía terapia. Siempre he sido muy mental, lo que sumado a las difíciles condiciones de pandemia y otras personales, gatillaron estados de ansiedad difíciles de manejar. El realizar el taller fue un gran aporte a mi calidad de vida y crecimiento personal. Me ha permitido poder percibir el mundo con una consciencia y herramientas que no había tenido acceso antes. Había hecho algunos talleres de meditación y algún intento fallido de practicar Yoga, pero sin éxito. Pero en un taller de Mindfulness, por vía remota, pude reencontrarme con prácticas y disciplinas que sostengo en el tiempo y que nunca dejaré de practicar. Muy por el contrario, estaré atento a su profundización. Finalmente en enero del 2021 volví a realizar el Taller de Mindfullness, la que fue una experiencia diferente, pero muy enriquecedora. Luego en el año he sostenido la práctica del Mindfulness, mediante talleres durante la semana y otros del día sábado, así como las prácticas. Esto me ha permitido conocer y trabajar con varios profesionales e instructores de Asia como Maia, Ricardo y Matías, donde he encontrado gente muy profesional, comprometida y apasionada con lo que hace.
Recomiendo sin lugar a duda a conocer y participar de actividades del Centro Asia, pero por sobre todo para la realización de Talleres de Mindfulness, Después de 2 talleres, vi profesionalismo, consistencia, compromiso y vocación para trabajar con todo tipo de personas en el desarrollo personal, en una disciplina que va más allá que el manejo del estrés, sino que apunta en la exploración del trabajo personal y desarrollo de la conciencia.